El Cementerio Británico recuerda y festeja

El sábado 3 de octubre por la tarde fui a visitarlo en el contexto de la 32ª edición del Día del Patrimonio y a las 15 horas nos encontramos con el arquitecto Eduardo Montemuiño y la profesora Carolina Lazo. Hicimos un recorrido donde nos contaron acerca de su estructura y de las historias de inmigrantes, personalidades que contribuyeron a la cultura, arte, comercio, deportes, educación, religión, entre otros aspectos de nuestro país.
“Es todo un concepto lo que ustedes están viendo acá: los cuerpos vuelven a la tierra de la cual nacieron y a su vez ese concepto es que vuelven a un jardín. De hecho, cuando entran por la puerta de la calle Rivera los recibe un jardín, un paisaje; es toda una concepción", expresó el arquitecto.
Poco a poco fuimos caminando por los senderos del cementerio, bajo una llovizna suave y el canto maravilloso de los zorzales. Por momentos nos deteníamos enfrente a alguna tumba, que como obras de arte simplemente estaban allí. Carolina y Eduardo nos iban relatando historias apasionantes, que yo trataba de retenerlas en su mayor amplitud. “Heriberto Coates es considerado el iniciador de todos los Rotary Club del hemisferio sur porque era justamente la persona con esa fuerza de ir ciudad por ciudad y fundarlos.” “Thomas Tomkinson era una persona de mucho peso político, era asesor de Economía de Lorenzo Batlle."
“Cecilia Guelfi fue una de las maestras formadas durante la reforma vareliana, de trato directo con el reformador José Pedro Varela, pero tenían una diferencia.” “Karl Trambauer hizo el Pabellón de la Música del Parque Rodó. A su vez va a ser quien reforma la casa que hoy es Residencia Presidencial de Suárez y Reyes; lo más clásico que ustedes pueden ver, vieron que tiene un ascensor que es como un gorro alemán? esa es básicamente la impronta que le da.”
Y así sucesivamente íbamos escuchando muchas historias de personas que, antes de que yo naciera, residieron aquí y también en otros lugares del mundo. “Hay legados que nos van a llevar de siglo en siglo, pasando de ida y vuelta, porque las tumbas están ubicadas donde están, no donde queremos cronológicamente”, mencionaron.
Es uno de los cementerios más antiguos del país y, en sus orígenes, se encontraba donde actualmente está la Intendencia de Montevideo, en el cruce de la Avda. 18 de Julio y Ejido. El dato me sorprendió, la verdad, nunca me había imaginado que abajo de la Intendencia había existido un cementerio.
El terreno fue adquirido en 1828 por el ciudadano inglés John Hall y, poco después, por el cónsul británico Thomas Samuel Hood para utilizarlo con dicho fin. Se lo conocía como Cementerio de los Ingleses porque allí fueron sepultados varios soldados británicos durante la Batalla de Cardal y también como Cementerio Protestante porque en él se recibían tumbas de personas de diferentes nacionalidades que no podían ser enterradas en los cementerios católicos.
En el período de gobierno de Máximo Santos se entendió que un cementerio no podía ubicarse en ese lugar, época en que la ciudad de Montevideo estaba en plena expansión. Es por ello, que entre el 1884 y el 1886, se trasladaron las aproximadamente 1000 tumbas existentes al sitio donde están en la actualidad, en la Avda. Gral. Fructuoso Rivera 3868, en el barrio Buceo. Hoy, descansan allí, más de 8500 personas de cerca de 50 países.
Después del recorrido por callecitas, árboles, flores y tumbas, nos dirigimos a la capilla del cementerio, donde dos profesionales de la música nos deleitaron con el toque de sus gaitas.
Fue una tarde ideal. Al Cementerio Británico lo podés visitar, todos los días, de 8:00 a 17:30 horas.
